¡Que jaleo!

Lapikoa

Había una vez un niño que se llamaba Tomatín Colipapas y su madre doña Habita Colipapas y su padre Don Calabacín Colipapas, la abuela Coliflor.

Tenían dos ollas una de barro y otra la de metal. La olla de barro tenía envidia de la otra olla, bueno la verdad es que hace 10 años la señora Habita tenía mucho tiempo y usaba la olla de barro. Hacía unos cocidos muy ricos pero ahora tiene mucho trabajo y usa la de metal.

Un día a la olla de de barro se le ocurrió tirar un baso que estaba alado suyo. La tiro y la olla de metal se cayo, y se rompió. La señora Habita se preocupó mogollón. Entonces cogió la olla de barro y empezó a cocinar ahí, mientras compraba otra.

Cuando empezó ha hacer el cocido la olla se lo trago todo y se hizo un poco más gorda. Luego hizo una sopa y la trago. La señora Habita empezó a llorar porque no sabia que hacer. Luego les pidió a todos los ciudadanos que le diesen algo para comer ha la olla.

Todos los ciudadanos trajeron algo para comer, al final la olla cuando comió eso todo se hizo muy-muy gorda, y la pusieron de estatua en el parque.

Utzi erantzuna

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